Una propuesta hotelera muy particular nos encontramos en Londres, situada a poca distancia de la estación King's Cross en la apacible Birkenhead Street. Nos estamos refiriendo al exquisito hotel boutique Rough Luxe, un pequeño y llamativo establecimiento donde se han combinado costosos detalles con algunos toques rústicos.La idea surge de la mente de su propietario, el arquitecto, diseñador y curador de origen libanés Rabih Hage, que parte del concepto de que la belleza no es sinónimo de perfección y desde allí da lugar a este curioso emprendimiento que consta de un total de nueve habitaciones, donde la excelencia se traduce en la hospitalidad y en los servicios.
Observen detenidamente algunas de las fotografías y podrán admirar algunos elementos que si bien parecen descuidadamente colocados, han sido medidos al detalle para componer una atmósfera suntuosa y a la vez tosca. Paredes decentemente despintadas y texturadas con arena, piezas de gran austeridad ubicadas al lado de opulentos muebles de época y grandes murales artísticos conforman esta excéntrica oferta.
Las habitaciones están equipadas con camas de gran confort, baños con grandes detalles en cobre, arte contemporáneo por doquier, cerámicas antiguas y vajilla adquirida en el remate del emblemático Hotel Savoy. Eso sí, no todos los cuartos disponen de TV y aquellos que lo tienen, son aparatos de más de 30 años de antigüedad. Cabe aclarar que no todas cuentan con su correspondiente cuarto de baño y en algunos casos hay que compartirlo.
Como ya hemos destacado, la reducida cantidad de cuartos posibilita una atención inmejorable que se completa con la propia galería de arte moderno y una refinada carta de vinos.Es cierto que esta singular propuesta no es apta para todo el mundo, pero debemos estar de acuerdo que sin lugar a dudas se trata de un nuevo concepto en hoteles.



















